P.o.v. Sarah.
Llego a casa por fin y al ver a Amelie jugar con sus muñecas camino hasta ella. Ella sonríe emocionada y grita mami como siempre. Entonces la alzo en mis brazos. Hablo un instante con ella y luego voy a la cocina. Me siento en el sofá sosteniendo un vaso con agua fría mientras Amelie quita mis zapatos. Sonrío enternecida con ella. Mi hija es tan detallista conmigo. Me siento muy orgullosa de ella. Siempre se esmera por darme toda su atención cuando llego a casa. Entonces lleva lo