Mundo de ficçãoIniciar sessãoTodos ya habían terminado de desayunar y se decidieron a hacer lo que les correspondía, la señora Graciela se puso a escribir, el señor Arthur fue a su empresa a seguir con sus negocios y los chicos se pusieron a lavar los trastes.
— ¿Crees que podamos?— dijo Belén mientras soltaba un gran suspiro y seguía viendo hacia el vaso que llevaba rato limpiado, aquella joven mostraba gran preocupación en su







