Santos
Un mes, había vivido un mes con mi novia y me parecía increíble, miré la foto de María Constanza en el escritorio y cada día me gustaba mucho verla ahí. No iba a negarlo, ella me gustaba mucho. Además, era muy receptiva en la cama; el sexo era alucinante, esa pequeña tenía resistencia y había aguantado mis faenas.
Sé lo mucho que disfrutaba, le gusta mucho y para ser honesto sentía lo mismo. Abrazarla después de haberme fundido en su cálido vientre, dormir con su culo pegado a mi verga s