Natalia
Jamás pensé en volver a vivirlo, me había mentalizado y proyectado a permanecer sola, por el trauma del abuso, lamiendo mis heridas por los errores cometidos al casarme con Pablo. Por haberme alejado de mis padres para que ellos no me vieran lo mal que estaba. Y desde que volví con Guille hablaba con ellos dos veces al día.
Había desechado por completo el ser feliz… Sí, ser feliz, y así me sentía en estos dieciséis días que tenía de estar con Guillermo de nuevo. Dos semanas de hacer el