Capítulo 46 . Dos semanas con visitas
María Constanza
Habían pasado dos semanas… ¡Mis padres se quedaron dos largas semanas!, ya se iban el domingo; los adoro, pero ya era hora de que nos dejaran solos. Entre más pasaban los días, mi padre fue desplazando con «disimulo», según él, el que Santos se acercará a mí. Una vez mi tormento le entregó las llaves del auto para que pudieran desplazarse por la ciudad y disfrutaran de Río de Janeiro, papá se autoproclamó mi chofer principal.
Con la excusa de que quería conocer la ciudad, me lle