— ¿Necesario? —Alexander soltó una risa seca—. Estás intentando adoptar a dos seres humanos. ¿No te pareció un detalle relevante para mencionarle a tu esposo?
— No era algo que tuviera contigo directamente —se defendió ella, alzando la barbilla—. Tú estabas ocupado siendo el CEO, viajando, viviendo