El silencio en la oficina fue total. Rodrigo dejó el vaso a medio camino de su boca.
— ¿Qué?
— Hace diez años —dijo Fernando, mirando al suelo—. Lucía Flores fue mi prometida. Vivimos juntos durante toda la universidad.
Rodrigo empezó a reírse. Fue una risa incrédula, burlona, cruel.
— ¡No me jodas!