CAPÍTULO 1
Augusto De la Vega estaba recostado entre almohadones de pluma a la espera de noticias. A su lado estaba Matilde. Sostenía la mano de su esposo entre las suyas, acariciando el dorso con la devoción de quien ha amado a alguien durante más de medio siglo.
El silencio de la casa ya no era un