CAPÍTULO 285
En la sala de interrogatorios de la Unidad de Delitos Complejos, la luz fluorescente zumbaba con un ruido eléctrico que exacerbaba el dolor de cabeza de quienes se encontraban allí.
Karla, sentada frente a un inspector de policía de rostro cansado, mantenía la espalda recta, aunque sus