CAPÍTULO 277
— Que estemos los tres aquí, encerrados y atados en un sótano lúgubre... tiene hasta una especie de romanticismo trágico, ¿no creen? —comentó Benicio de la Vega, rompiendo la quietud con su habitual tono sarcástico — Parece el inicio de una película de gángsters de los años veinte. Solo