CAPÍTULO 252
Sofía iba sentada en el asiento del copiloto, revisando su teléfono por enésima vez. No llevaba su habitual chaqueta de cuero ni botas embarradas; vestía un pantalón de sastre negro, una blusa de seda verde oscuro y un blazer impecable. Se había arreglado para el evento.
Benicio, vestid