CAPÍTULO 241
Al entrar al departamento, Thiago encendió las luces tenues de la estancia con un pase de su mano sobre el panel táctil de la pared, iluminando el mobiliario minimalista y frío que lo caracterizaba.
— Quédate aquí —dijo Thiago, guiándola por el pasillo y abriendo una puerta— Este es el