CAPÍTULO 237
Unos minutos antes de que el teléfono de Thiago vibrara con la llamada de su primo Mateo, él se encontraba de pie frente al inmenso escritorio Karla.
Thiago no estaba dispuesto a dejar pasar el incidente de esa mañana en la oficina de Mateo.
— Karla —dijo Thiago, con una voz baja y c