CAPÍTULO 59
Victoria Navarro y Elisa de la Vega se sentaron frente a frente. No eran amigas, nunca lo habían sido. Sin embargo, el odio común tiene una forma extraña de forjar alianzas donde el afecto fracasa.
— Es fascinante cómo cambian las cosas, ¿no crees? —comenzó Elisa, removiendo su ensalada