Capítulo 86. La verdad en una carta.
Al día siguiente muy temprano.
Félix Lancer entró caminando lentamente a la mansión Lancer nuevamente después de solo una par de días de haber salido.
Podía sentir el poder en sus manos y también esa sensación de ser imparable. Ahora era el único a cargo de la fortuna de Facundo y nadie podía decirle que hacer.
Además de tener un heredero en camino y el camino libre con Ximena.
—¿No es hermosa?—, preguntó Félix a Ximena que estaba a su lado mientras todos admiraban la majestuosidad de la man