Karen se observó a sí misma en el espejo. El vestido le quedaba a la perfección, era hermoso, de color rojo, ajustado por la parte de arriba y holgado por abajo. Los tacones eran de color negro y la hacían verse aún más alta. Se había dejado el pelo suelto y maquillado un poco.
Se preguntó qué le parecería a Christian, ¿la vería bonita o no era de su tipo? Soltó un suspiro, ¿por qué seguía pensando en esas cosas? Pero la culpa era solo suya por no poder conseguir que él se recuperara pronto y p