Él tuvo que inclinarse un poco para recibir el abrazo que le daba su madre llena de emoción. Colocó sus manos sobre su espalda mientras sentía los brazos de su madre alrededor de su cuello. Cuando alzó la mirada descubrió que su padre los estaba observado desde su cuarto, en el piso de arriba.
—Me alegra que estés ya recuperado. —le decía su madre
Se separó de él para tomarle la cara y besarle en la mejilla.
—Mamá…—se quejaba Christian.
—Está bien. —lo soltó la mujer ya sintiéndose satisfecha.