Ella se había puesto su pieza de pijama blanco con círculos rojos y se había metido en la cama con la mirada fija en el tejado pensativa ¿qué le estaba pasando con su paciente? Eso era lo que era, solo su paciente. ¿Por qué se estaba incomodando de pronto, al mismo tiempo que le encantaba estar con él y hablar con él? Soltó un suspiro y dio vueltas en la cama. “Ayyy, la niña se nos ha enamorado”, se acordó de las palabras de Víctor y se incorporó de inmediato sobre la cama. ¡Qué tontería más gr