Capítulo 15
Me quedé en el pasillo mucho después de que la puerta de la oficina se cerrara con un clic. El habitual zumbido del hospital se sentía más frío ahora, como si Vincent se hubiera llevado consigo toda la calidez al marcharse.
Sacudí el aturdimiento.
Vuelve al trabajo, Juliet. No puedes pasar el día soñando con el señor Vincent mientras los pacientes esperan.
En la estación de enfermeras, la lista de rondas de la tarde estaba lista. Era hora del almuerzo, lo que significaba que el aire