—No sé qué pasa, pero algo está completamente mal con Vincent.
Estaba tumbada en el suelo de la sala, mirando fijamente al techo como si tuviera las respuestas del universo. Era el fin de semana, un momento en el que se suponía que por fin podíamos respirar. Pero Vincent me había dicho que iba a estar completamente sepultado en el trabajo. Normalmente no lo habría dudado; era un hombre ocupado. Sin embargo, esa misma mañana, su asistente principal había mencionado de pasada lo felices que estab