CAPÍTULO 41
Pasado un buen rato dos adultos y dos niños parecían críticos de arte evaluando una obra, mientras la autora sonreía orgullosa, esperando sus opiniones. La niña contemplaba lo que Ava llamó “Azul Lía”. La niñera y el tío veían el mural con una franca satisfacción en sus rostros.
Por su parte Luca observaba el mural fríamente, buscó su Tablet y comenzó a teclear mientras caminaba de un lado a otro del mural hasta que dio:
–Lía, es tu propiedad intelectual; el tío y la señ