El silencio que siguió a la acusación de Sofía se extendió por el salón como una onda expansiva, con cientos de miradas fijas en Emma, esperando alguna reacción ante esa exposición pública tan devastadora. Emma sintió que el pánico inicial amenazaba con paralizarla completamente, pero recordó, en cuestión de segundos, cada batalla anterior que había enfrentado durante los últimos meses, los comentarios crueles en redes sociales, las fotografías falsas, la acusación de plagio que ya había desmon