Zoe llego al bar, donde varios jóvenes se encontraban sirviendo tragos. Se encontraba sumamente perturbada por ese hombre y esperaba alejar sus pensamientos con la bebida.
- Por favor, me da un Martini.
- Si claro señorita, aquí esta. – El hombre le acerco la bebida.
Mientras Zoe comenzaba a beber con desesperación, Claudia llego corriendo y comenzó a reírse de ella.
- Chica no puedo creer que no me contaras lo guapo que es ese hombre. Es tan grande, sexy, rudo, salvaje…
- Sí, sí, sí. Es mu