44. La Pequeña Sobrina del Millonario
Para mi florecilla.
Llegaste en un otoño, pero también cuando yo estaba padeciendo el invierno que todo ser humano experimenta en algún momento de su vida. Tú no lo sabías, pequeña. Aun sin saberlo hiciste que tu alma calurosa trajera el verano más cálido.
Por primera vez el vacío fue llenado, la oscuridad esclareció y te volviste la lógica, mi razón al despertar, el tormento que me llevó a sentir el vértigo de la caída, disfrutando el descenso porque sabía que el impacto podría ser letal.
Po