Capítulo 100: Todo bajo control, tres.
— No todos podemos ser igual de buenos que tú, Ivonne, que has superado a ambos maestros. — mencionó Aleric sonriendo de lado. — No creas que no me he dado cuenta de que no fallaste ni un tiro de los que disparaste. — agregó sonriendo mientras se apoyaba en Ivonne para levantarse, Antoine me miraba del otro lado de la habitación, cómo si tratase de decirme que mantuviera la calma. — Alenka… — dijo Aleric mientras miraba los ojos de la muchacha y las mejillas de esta se ponían completamente roja