La expresión de Damon se volvió de hielo mientras miraba a Erin.
—Señorita Hulle, espero que comprenda las implicaciones de lo que está diciendo.
Erin sonrió, sin mostrar ni un rastro de miedo.
—Por supuesto que sí. Me pregunto si usted comprende las consecuencias de sus propios actos. Codiciar a la esposa de su sobrino... Si esto llega a saberse, ya sabe lo que le pasará a la señorita Nyla.
Damon entrecerró los ojos.
—¿Me está amenazando?
—Para nada. Mi intención es ayudarlo —respondió Er