Genevieve ya había confirmado sus sospechas mediante las grabaciones de seguridad. Ahora necesitaba que la verdadera culpable se delatara por sí misma.
—Por favor, dile a Lucia que venga a mi oficina —le indicó a su secretaria.
—Genevieve, ¿querías verme por algo? —unos minutos después, Lucia llamó a la puerta y entró, intentando sonar casual.
Genevieve fue directa al grano:
—Lucia, lo del accidente en el laboratorio de ayer… ¿tú manipulaste algo?
La pregunta, tan directa, cayó sobre Lucia