Narrador:
Willow se congelo cuando lo vio frente a ella, pero sólo un momento. Porque sí, a veces ciertas emociones pesan más que otras, algunas dominan con tanta fuerza que ahogan. En su caso fue la rabia, una espina clavada bajo la piel, imposible de ignorar.
Vincent, en cambio, la observaba como quien encuentra lo que perdió y jamás creyó recuperar.
- ¿Qué demonios haces aquí? ‒espetó, no había rastro de cortesía, mucho menos de contención. Quizás porque a ella ya no le quedaban fuerzas para