Narrador:
- Bueno caballeros ‒dice al tiempo que acomoda su saco con una calma que no calmaba a nadie‒, ha sido un... placer ‒las palabras salían con aquel veneno que sólo alguien en su posición podría darse el lujo, y aun así, sonó elegante‒ estar entre ustedes ‒no dijo nombres pero todos los presentes sabían que esas venenosas palabras tenían dueño‒, pero tengo algunas cosas que hacer, permiso. ‒Y sin esperar respuesta se alejó con pasos firmes, ¿era una huida? No, era él usando la estrategia