11 Ojos.
Macarena se mantuvo en silencio todo el viaje, no era un silencio cómodo, claro que no teniendo a su jefe a un lado, quien solo segundos antes había devorado sus labios, hasta dejarla sin aliento, sin embargo, ahora estaba con la vista fija en la carretera, eso estaba bien, se dijo la latina, aunque debía admitir que ese hombre le daba miedo, y no comprendía porqué, quizás era por sus ojos, tan iguales a los de Hades, pero en ellos no encontraba brillo alguno, los ojos de Mateo a pesar de ser c