Katerin.
Por fin mi tortura se esta terminando al igual que la boda está llegando a su final, cómo hubiera querido tomar un trozo de pastel y aventárselo a Elizabeth cuando se rió de mí y me aventó un beso, ya sabía que me estaba echando burlas sobre mi esposo pero al diablo que quería que hiciera que apartara el tenedor está estipulado en el maldito contrato debo de fingir cariño y miel frente a la gente a pesar de que eso dañe mi orgullo directamente, miro Elizabeth que se ha quedado sola y a