Salí de mi casa casi a las 7 de la noche, no iba volver esa noche. Decidí despedirme de Emily y confesármele.
Tome un taxi que me llevara hacia allá, miraba el caminos que estaba recorriendo que tal vez actual yo no volvería a ver jamás.
Mi tía me llamo varias veces, y decidí contestarle, sin dejarla hablar.
—Lo lamento tía, se lo que ustedes quieren hacer, así que voy a despedirme de ella, fue divertido estar con ella por estás semanas, adiós.
Le colgué para no dejarla hablar. Y guarde el