POV de THEO
Eran las ocho de la tarde de un jueves templado de mayo cuando abrí la puerta principal del apartamento. El silencio del recibidor no era el de una casa vacía, sino el de un hogar que descansa. En la cocina, Nina terminaba de revisar unos documentos profesionales mientras el agua comenzaba a hervir para el té, y Mateo se encontraba en su habitación, absorto en la elaboración de un nuevo cuaderno de bocetos inspirado en las formas arquitectónicas del Museo Guggenheim.
Dejé el maletín