Capítulo 95: La culpa en el corazón.
En el departamento de Massimo y Aurora, aquella noche daba comienzo.
—¿Qué tal tu día? — preguntó el rubio magnate al ver a su esposa tomar un par de platos y luego sacar una botella de soda.
—Algo cansado, ¿El tuyo qué tal? — dijo y preguntó Aurora al servir un par de porciones de pizza en cada plato.
—Bien. — respondió Massimo secamente, al no desear recordar su pesada tarde en la lectura del testamento de su padre. — ¿Y la universidad? ¿Saliste temprano? — volvió a cuestionar el, sin necesit