Capítulo 91: El dolor de Calloway.
Aurora caminaba entre los pasillos de aquella tienda departamental, buscando los ingredientes para preparar una cena deliciosa para Massimo. Estaba feliz, pues había un cien por ciento de probabilidad, de que en esa misma semana pudieran adoptar al encantador Ángelo. Tomando todo lo necesario, lo dejó en el carrito de compras y caminó para pagarlo, entonces, sintió como una mano la sostuvo con fuerza obligándola la desviar la mirada.
—Qué casualidad encontrarte aquí, Aurora. Tú y yo tenemos muc