Estaba atrapado en gruesas cadenas, mi cuerpo magullado y mi visión era completamente negra excepto por una antorcha distante.
- ¡Tú nos trajiste aquí, ahora sácanos!- Me sorprendió la voz autoritaria de Ares a mi lado.
- ¡Soy débil, si no los hubieras atacado así los habría convencido de que vine aquí por error, que no fuimos arrojados a este agujero por Zeus!- Escuché mi propia voz replicar, pero era No es mi voz... era la voz de Hermes. .
¿Era esto un sueño?
- Cállate o los atraerán aquí.- e