No juegues...
Henry camina hacia mi habitación, me deja en la cama y después solo toma mi rostro entre sus manos y me observa fijamente, su mirada está llena de preocupación, su ceño está fruncido y sus ojos algo húmedos.
—¿Qué hacías en el lago? ¡Tú no sabes nadar! Te imaginas lo que hubiera pasado.
—Lo siento yo no quise... Es decir solo fui a dar un paseo y resbale—me siento sobre la cama y lo miro con seriedad mientras quitó sus manos de mi rostro.
Él aprovecha eso y toma mis manos y las besa.
—No te imag