Punto de vista de Kael
Por un rato, ninguno de los dos dijo nada. Solo nos quedamos ahí, respirando, escuchando el suave murmullo del río y el susurro del bosque que intentaba volver a su ritmo. Mis manos aún temblaban un poco, aunque traté de ocultarlo.
Rowan rompió el silencio primero.
—Siempre logras dejar un rastro de destrucción dondequiera que vas —dijo en voz baja, aunque había un toque de diversión en su tono.
Solté una leve risa, rascándome la nuca.
—Supongo que al menos soy constante.