***CALEB***
Me apoyé en mi silla, a lado de mis padres, observaba a todos los invitados, un observador silencioso del jolgorio de la celebración. Mis ojos, agudos como los de cualquier depredador, la encontraron en medio de la multitud: una belleza de cabello llameante que se reía con un hombre que se atrevía a hacerla sonreír. Freya Grayson, cuya resistencia coincidía con el espíritu indómito del bosque mismo, estaba allí con Liam Silverman, el alfa de una manada menor pero no menos hombre por