Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio en la habitación era tan profundo que Paula podía escuchar el zumbido constante del aire acondicionado y el pulso acelerado de su propia sangre marcando el ritmo en sus sienes.
No se movió enseguida.
Había algo en esa quietud que necesitaba sostener.
Un último segundo sin exigencias.
Sin decisiones.
Sin miradas cruzadas.
Esperó.
No por algo concreto, sino por la sensación de que algo







