Capítulo 12. Sorpresa
Él no espero respuesta.
Extendió su mano y la tomo de la muñeca primero, apenas un segundo, como si probara algo. Después le acomodó la mano dentro de la suya. El gesto fue simple, inevitable.
-Veni - dijo
Paula no se resistió, tampoco preguntó.
Caminaron juntos hasta la pasarela de madera, el mar brillando a los costados. Ella sentía el pulso de Mike en la palma. Tranquilo, regular. Demasiado seguro para alguien que acababa de llegar a un escenario que no había controlado del todo.
El bungalow