- ¡Brooke, Jacob hora de ir a la escuela! - grito mientras abro las puertas de cada uno.
- ¿Tan temprano?, odio la escuela - se queja Brooke tapándose toda la cabeza con su manta.
- Lo siento mucho mi vida, pero ya se hace tarde, levántate ¿si? - me siento en su cama y la destapo con cuidado.
- Esta bien - dice a regañadientes y sonrió cuando viene a darme un abrazo - Pero solo si me llevas en caballito hasta abajo -
Hago lo que me pide y la dejo en la mesa donde Martina le está sirviendo el de