— Es que en serio no puedo creer lo que estoy viendo — le digo a Leah con los ojos muy abiertos.
— Ay Kylie ni siquiera es tan grande — le resta importancia.
— Pero, ¿de que estas hablando? Es una de las más grandes que he visto en mi maldita vida — ella rueda los ojos, pero es que en serio no estoy exagerando.
— Ay por favor, la de Matthew es más grande — dice mientras se sienta a mi lado y cruza las piernas.
— Pero... ¡¿Que...?!
— Solo es una lista de cien invitados — dice y acto seguido me q