Los siguientes meses luego de eso pasaron tan rápido que a Elena ni siquiera se le ocurrió poner atención a algo más que a su hijo, hasta que se encontró cara a cara con su madre parada al otro lado de la puerta de su departamento. Lo más sorprendente de eso era que no había razón aparente para que eso sucediera, Elena había hablado constantemente con Richards, lo mantenía en su vida como un par de manos extra para cuidar a su hijo, aunque honestamente, con la ayuda de Peter poco era lo que nec