Elena podía sentir la culpa de Peter mientras entraban por fin a su pueblo.
Era un pueblo muy pequeño, no con más de 300 habitantes, donde hacían fiestas, se unían con otros, cantaban, bailaban y celebraban todo juntos. Había sido lindo la primera parte de su vida, cuando solo se enfocaba de celebrar la unión y no cuando ella era la unión. Eso era en lo que pensaba mientras veía las casas, las tiendas y todo eso que los hacía únicos. Ninguno de ellos sabía que en el nuevo auto que cruzaba sus c