Los Ángeles los recibió con los brazos abiertos. No se arrepintió ni por un segundo de haber tomado el avión que la llevó al otro lado del mundo, a América.
Por un lado, era una fortuna haber reunido el dinero suficiente para hacerlo y seguía trabajando para Logan desde la distancia, lo que agradecía profundamente.
Por otro lado, el embarazo... todavía no lo procesaba y había comenzado a dudar sobre tenerlo o no, sobre decirle al padre que estaba embarazada. La sola idea le revolvía el estómag