—Él me ha vuelto loca, eso no se hace, se supone que soy su hermana, que me debe querer como tal —insisto, estoy completamente decepcionada, mi propia sangre quiere volverme loca.
—Olvidémoslo —dice sin quitar la mirada del frente—, iremos a casa, espero que hayas aprendido algo en el tiempo que se supone que estabas en clases.
—Eso es irrelevante, no creo que te importe lo que hago dentro —hablo sin medir mis palabras.
—Perfecto, y no me molesta, espero que eso mismo tengas presente cuando me