Punto de Vista de Reina
Se me revolvió el estómago en cuanto puse un pie en la casa. Sacudí la cabeza, intentando ahuyentar los pensamientos que amenazaban con consumirme, pero me fue imposible.
—¿Estás bien? —Le dediqué una sonrisa forzada a Richard, que cargaba nuestras maletas en una mano mientras hacía señas a otros para que ayudaran con el resto. Se me encogió el corazón al avanzar y rozar la barandilla; retiré las manos como si me hubiera quemado en cuanto apareció Daisy.
Sus ojos se empa