Punto de Vista de Richard
El sonido de la puerta golpeando con fuerza contra sus bisagras hizo que mi corazón diera un vuelco otra vez. Otra noche más en la que Reina me castigaba por lo mal que la había tratado.
Sabía que no tenía derecho alguno a insistir en que se quedara en otro lugar que no fuera el cuarto de los niños, pero la deseaba. De la misma forma en que necesito el aire para respirar, así la deseaba. Quería que lo nuestro funcionara.
Escuché con atención hasta que logré distinguir