Entro a un edificio y me voy escaleras arriba, deteniéndome en la habitación 210, toco a la puerta tímidamente y alguien me abre, mis labios dibujan una pequeña sonrisa al ver a Marian, que me recibe con los brazos abiertos y una enorme sonrisa.
—¿Qué haces despierta tan tarde?
—Estoy estudiando para el examen de mañana ¿Cómo te fue? ¿Qué tienes?
Apenas entro al cuarto cierro la puerta detrás de mí, luego me tumbo sobre una de las camas y dejo mi mochila en el suelo, sin poderlo resistir más me